Antecedentes y Justificación
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Escrito por Administrator   

Desde el año 1995, en América Latina y El Caribe Hispano, los países frente a la iniciativa del G8, sobre los Objetivos del Milenio y la Declaración de Compromisos UNGASS han impulsado el Acceso Universal a la Prevención, atención y tratamiento del VIH/SIDA e ITS con la finalidad de que los países fijen indicadores y metas reales acordes a la realidad de cada uno de ellos, y no fijen dichos resultados bajo una formulación política en aras de cumplir con sus compromisos internacionales adquiridos en materia del VIH/SIDA.

 

Este desafío en la Consulta Regional impulsada por ONUSIDA y el Grupo de Cooperación Técnica Horizontal en en el mes de enero de 1995 en la ciudad de Brasilia, los países de la región acordaron establecer entre sus prioridades ampliar su visión con relación a las poblaciones consideradas por ellos como vulnerables entre los cuales se encuentran los hombres gay, bisexuales, trans y otros hombres que tienen sexo con hombres, así como también cumplir con la recomendación de la iniciativa mundial sobre el Acceso Universal con relación a definir sus propios indicadores de manera real que apunten al cumplimiento de los indicadores de UNGASS y Objetivos del Milenio.

 

No obstante su intencionalidad política en la materia, y el haber realizado las consultas regionales, cada uno de los países de la región, o la mayoría de ellos, han definido como la prioridad fundamental la prevención de la transmisión vertical del VIH madre-niño y la ampliación de la cobertura en cuanto a la atención de pacientes VIH/SIDA incluyendo el acceso a tratamiento anti-retroviral.

 

Si la fijación de las políticas nacionales en materia del VIH/SIDA se hiciera de una manera integral, los países interpretarían el avance de la epidemia en cada uno de ellos, fijándose en la concentración de la epidemia y en aquellas poblaciones en donde la misma se encuentra ubicada y en donde la estadística señala, a pesar del subregistro existente, aspecto que se agrava con la aplicación masiva de pruebas a mujeres gestantes (150,000 pruebas por año), en detrimento del resto de la población particularmente en la de hombres población que no tiene acceso gratuito a la pruebas de VIH (menos de 2,000 pruebas por año en hombres) y que empero ello, se da evidencia epidemiológica, que la epidemia en América aún dista de considerarse como se afirma en la actualidad “feminizada”.

 

Esta priorización, de cierta manera, ha dejado de lado las prioridades políticas en cuanto al acceso a la prevención e insumos de prevención para la población GBTH, atrincherando dicho eje temático de intervención, en la mayoría de los países a los proyectos país del Fondo Mundial, que si bien, es importante, aún dista, como proyecto influenciar las políticas nacionales para que las intervenciones en HSH formen parte de una respuesta programática y de responsabilidad de los gobiernos. Por otro lado, los grupos GBT no sólo se encuentran sólo paleando la respuesta, sino que el discurso oficial, antepone un sobre esfuerzo de mantener de manera sostenida sus acciones de incidencia política, para de esta manera, alcanzar el compromiso de los gobiernos de reducir el impacto de la epidemia en las poblaciones en dónde se encuentra concentrada, en nuestro caso HSH, y que además están desatendidas de sus prioridades políticas, aunque el tema aparece en las agendas y planes de las respuestas nacionales.


Justificación.

 

Con el advenimiento de la oferta de recursos (aunque limitados) en la región, principalmente con los del Fondo Mundial, en América Latina y el Caribe Hispano, esencialmente, las respuestas gubernamentales se enfocan a dar prioridad a los temas que consideran les dan mejor rédito político y/o que circunstancialmente les resulta mucho más cómodo trabajar, como es el caso de la prevención de la transmisión vertical, el trabajo con adolescentes y jóvenes (heterosexuales) y el Acceso a tratamiento anti retroviral. Las prioridades políticas se han enfocado en esas tres líneas de acción programáticas, dejando de lado otros temas prioritarios como es la falta de análisis de la concentración de la epidemia en grupos más expuestos como son el de hombres gay, bisexuales, trans y otros hombres que tienen sexo con hombres.

 

Para el trabajo en VIH/SIDA de las organizaciones GBTH en las respuestas nacionales se requiere de un sobre esfuerzo además sus acciones enfocadas a la prevención y apoyo a sus comunidades, sino que también requieren de concentrar fuerzas en el desarrollo de un trabajo de incidencia política de tal manera que la agenda HSH se mantenga insertada en las agendas nacionales como programáticas, pero acompañadas de políticas e inversión en la materia.

 

ASICAL al contar con un mecanismo de vigilancia ciudadana o veeduría ciudadana regional para monitorear y evaluar los avances en materia de políticas, programas e inversión y sus indicadores sobre Acceso Universal a la Prevención de GBTH, así como la producción de documentos de posicionamiento y análisis en dicha materia, llena los vacíos existentes en cuanto a información sistemática que además de compartir las experiencias de incidencia política en la región, se pueda utilizar dicha información para el trabajo de incidencia política.

 

ASICAL con esta iniciativa se propone no solamente mantener el proceso de fortalecimiento de las organizaciones pares de la región, sino también, mantener su protagonismo regional como el principal actor impulsador de planes, programas y políticas en la región en materia de HSH y VIH/SIDA.